Lo verdaderamente interesante de Watchmen es que en una lectura estrictamente política de su trama, admite si no la supresión de la dimensión ética, sí su neutralización a esa escala. Moore nos ofrece una serie de personajes con sus propios planes e intereses, que influyen en el mundo en la medida en la que pueden hacerlo, y que en tanto estos planes personales chocan entre sí se enfrentan mutuamente. No es posible en principio realizar una jerarquización de los planes personales en conflicto, pero si atendemos al resultado final de la trama, y acudimos al auxilio del Argumento victorioso, es decir, desde la perspectiva de un pasado perfecto, completo, que permite establecer la cadena causal de hechos y juzgarla a la luz de sus resultados, podría otorgarsele el papel de héroe a quien pugna en favor de ese final, mientras que villano o villanos serían aquellos que luchan por evitarlo. Así Veidt pasa a ser efectivamente el héroe salvador, mientras Rorschar, por su insistencia en detener el plan, el principal villano. En este sentido, cabría preguntarse también el nivel de villanía de los demás personajes:
Dan: alto, ayuda hasta el final a Rorschar
El Comediante: es percibido como una amenaza importante, tanto que Veidt se molesta en elimnarlo con sus propias manos. En parte por revancha, antes ha recibido de él dos lecciones humillantes que ahora son saldadas; en parte porque el comediante, aunque ya envejecido, no es encargo que pueda realizar con éxito cualquiera. Sin embargo cuando toma conocimiento del plan de Veidt reacciona hundiéndose anímicamente, por lo que finalmente no es una amenaza real.
Dr. Manhattan: por su enorme poder es otra gran amenaza para el plan. La trama cancerígena, larga, paciente, difícil y cara, está diseñada expresamente para librarse de él, lo que da idea del respeto que le guarda Vedit. Hay una frase de el comediante que me lleva a plantearme hasta que punto el Dr. Manhattan en el fondo nunca ha sido una amenaza para el plan de Veidt, sino más bien el verdadero cerebro en la sombra. A tenor de su poder casi ilimitado El comediante le acusa de ser responsable último de todo lo que sucede, al menos en su presencia, pues teniendo capacidad para evitar ciertas cosas, si esas cosas suceden es porque el lo ha tolerado, porque él ha querido que sucedieran. Sin embargo durante los capítulos 4 y 9, los centrados directa e indirectamente en él, se insiste en la idea de que él no es más que un títere que ve los hilos del tiempo, pero que no tiene capacidad para cambiar nada.
domingo, 26 de abril de 2015
Armonismo total
"Cierto, murió gente... quizás innecesariamente pero, ¿quién puede juzgar tales cosas? ¡Su visión era la de un mundo unido!" W. 11.8.7
"Entre las ruinas de sus zigurats, vi por fin sus errores... No había unido todo el mundo..." W.11.10.5
Veidt se propone expresamente unificar el mundo. En gran medida esa es una característica reiterada en toda ideología salvífica, incluyendo a Marx. En él la unión salvadora debe producirse a dos niveles: a nivel de la dialéctica entre estados o naciones, superada trasversalmente por la dialéctica de clases; y la propia dialéctica de clases que debe superarse mediante el triunfo de una clase universal, el proletariado. Otra perspectiva interesante a indagar es la de los planos o niveles en los cuales se produce la unificación soteriológica del mundo. Soteriológica en este caso puede resultar una terminología más adecuada que salvifica o salvadora, pues su raíz remite de alguna manera a Filipo III, hermanastro de Alejandro, según G. Bueno.
Unificación de las comunidades políticas del mundo: superarción de la tensión entre bloques imperiales, el capitalista asociado a EE.UU. y el comunista relacionado con la URSS.
Unificación económica del mundo: es la parte más polémica, porque para ello se va a servir de su propio emporio empresarial, es decir, en benefício propio. A nivel macroeconómico, entre sistemas, y cabe preguntarse si también a nivel interclases
Unificación cultural del mundo: Veidt manifiesta en la entrevista de Nova Express su gusto por el multiculturalismo, en linea de la filosofía esteticista y folclorista de la UNESCO.
Unificación de género: ya ha sido señalado en algún artículo, hermafroditismo, pansexualidad, etc, etc
Unificación individuo/sociedad
Unificación cuerpo/alma o naturaleza/cultura, etc. Usar el folleto del método Veidt.
"Entre las ruinas de sus zigurats, vi por fin sus errores... No había unido todo el mundo..." W.11.10.5
Veidt se propone expresamente unificar el mundo. En gran medida esa es una característica reiterada en toda ideología salvífica, incluyendo a Marx. En él la unión salvadora debe producirse a dos niveles: a nivel de la dialéctica entre estados o naciones, superada trasversalmente por la dialéctica de clases; y la propia dialéctica de clases que debe superarse mediante el triunfo de una clase universal, el proletariado. Otra perspectiva interesante a indagar es la de los planos o niveles en los cuales se produce la unificación soteriológica del mundo. Soteriológica en este caso puede resultar una terminología más adecuada que salvifica o salvadora, pues su raíz remite de alguna manera a Filipo III, hermanastro de Alejandro, según G. Bueno.
Unificación de las comunidades políticas del mundo: superarción de la tensión entre bloques imperiales, el capitalista asociado a EE.UU. y el comunista relacionado con la URSS.
Unificación económica del mundo: es la parte más polémica, porque para ello se va a servir de su propio emporio empresarial, es decir, en benefício propio. A nivel macroeconómico, entre sistemas, y cabe preguntarse si también a nivel interclases
Unificación cultural del mundo: Veidt manifiesta en la entrevista de Nova Express su gusto por el multiculturalismo, en linea de la filosofía esteticista y folclorista de la UNESCO.
Unificación de género: ya ha sido señalado en algún artículo, hermafroditismo, pansexualidad, etc, etc
Unificación individuo/sociedad
Unificación cuerpo/alma o naturaleza/cultura, etc. Usar el folleto del método Veidt.
miércoles, 22 de abril de 2015
Dos soles en el cielo: Alejandro y Darío
Así como no caben dos soles en el cielo...
Analizar las diversas rivalidades que enfrenta Veidt. De un orden más abstracto y general a un orden más concreto y mundano podrían enumerarse como sigue:
Veidt contra el tiempo
Veidt contra Ramses II
Veidt contra Alejandro
Veidt contra el mundo
Veidt contra los bloques imperiales
Veidt contra Manhattan: por ser más poderoso que él. En estas contraposiciones entre personajes se ve claramente la sutileza con la que se tratan las rivalidades; en el caso de Manhattan hasta cabría imaginarlo como un posible cerebro en la sombra ante el cual Veidt sería un títere.
Veidt contra El comediante: por ser más lúcido que él. Su oposición radical con Veidt queda manifiesta en el hecho de que este se moleste en liquidarlo personalmente. Además en el juego de oposiciones entre capítulos ambos quedan frente a frente.
Veidt contra Rorschach: es más integro que él. AM y DG colocan a Veidt en el centro del capítulo V, el episodio simétrico, en el que Rorschach es protagonista del resto de páginas, quedando insinuada de alguna manera la relación especular entre ambos, casi como polos opuestos o caras contrarias de una misma moneda.
Veidt contra Dan y Laurie: son más humanos que él
Analizar las diversas rivalidades que enfrenta Veidt. De un orden más abstracto y general a un orden más concreto y mundano podrían enumerarse como sigue:
Veidt contra el tiempo
Veidt contra Ramses II
Veidt contra Alejandro
Veidt contra el mundo
Veidt contra los bloques imperiales
Veidt contra Manhattan: por ser más poderoso que él. En estas contraposiciones entre personajes se ve claramente la sutileza con la que se tratan las rivalidades; en el caso de Manhattan hasta cabría imaginarlo como un posible cerebro en la sombra ante el cual Veidt sería un títere.
Veidt contra El comediante: por ser más lúcido que él. Su oposición radical con Veidt queda manifiesta en el hecho de que este se moleste en liquidarlo personalmente. Además en el juego de oposiciones entre capítulos ambos quedan frente a frente.
Veidt contra Rorschach: es más integro que él. AM y DG colocan a Veidt en el centro del capítulo V, el episodio simétrico, en el que Rorschach es protagonista del resto de páginas, quedando insinuada de alguna manera la relación especular entre ambos, casi como polos opuestos o caras contrarias de una misma moneda.
Veidt contra Dan y Laurie: son más humanos que él
sábado, 18 de abril de 2015
Apariciones de Veidt
Teniendo presente la importancia de su papel en la trama, sería interesante reunir todas las apariciones de Veidt en el tebeo. Especialmente habida cuenta de que hasta mediado el capitulo 10 su presencia es relativamente excasa.
Categorías y antinómias políticas
Estado
Razón de Estado
Arcana Imperii
Lider
Cesarismo
Poder
Sociedad política
Sociedad civil
Individuo frente a sociedad
Guerra como continuación de la política por otros medios
Política como consenso dialogado
Fuerza frente a diálogo
Teorías contractualistas
Igualdad, libertad, Solidaridad
Eutaxia, Distaxia, recurrencia del sistema...
Base, estructura y superestructura
Vamos a sostener la idea de que Veidt funciona en el tebeo como una especie de lider, dictador o cesar de un estado transversal constituido por el mismo. De alguna manera podría, tal vez, establecerse alguna analogía con el papado, en tanto que Veidt no va acceder al poder político por la vía convencional, a través de un Estado propiamente dicho, sino por un camino indirecto, en su caso el empresarial, lo que de paso pone en primer plano el dualismo entre sociedad política y sociedad civil, entendiendo a la empresa privada, igual que a la Iglesia, como representante ejemplar de la sociedad civil. No olvidemos que el primero en plantear este desdoblamiento del cuerpo social es justamente Agustín de Hipona en su Ciudad de Dios. Sus planes y programas, tomados a escala universal, o católica, deben interpretarse como los priopios de un lider que opera desde la plataforma de un imperio. No olvidemos que entre los diversos factores superestructurales que conforman sus planes figura la admiración y la competencia con Alejandro Magno. En este plano superestructural se puede establecer una cierta gerarquía que iría de la competencia más concreta, El comediante, a la competencia más genérica, superar los logros de Alejandro, a la competencia más abstracta, vencer al tiempo y dejar una huella indeleble e inmune al paso de las épocas. De alguna manera se puede interpretar que la base por la que se decide y desde la que quiere operar sus planes es su propio cuerpo y su propia inteligencia. Se deduce, entre otros elementos, del hecho de renunciar a los bienes heredados de su familia. Sin embargo a nivel estructural ya habría que agregar el imperio societario que monta en torno a su propia figura, y que le merece el reproche de Rorschar de prostitución. Cabría preguntarse si Veidt ejerce temporalmente el vigilantismo con la idea ya consciente de labrarse una plataforma mediatica desde la que materializar su plan. En caso de responder afirmativamente tendríamos que restar peso a la influencia que el punto de vista de El comediante ejerce sobre él.
En el nivel superestructural también es interesante explorar la distinción entre finis operantis y finis operis
Razón de Estado
Arcana Imperii
Lider
Cesarismo
Poder
Sociedad política
Sociedad civil
Individuo frente a sociedad
Guerra como continuación de la política por otros medios
Política como consenso dialogado
Fuerza frente a diálogo
Teorías contractualistas
Igualdad, libertad, Solidaridad
Eutaxia, Distaxia, recurrencia del sistema...
Base, estructura y superestructura
Vamos a sostener la idea de que Veidt funciona en el tebeo como una especie de lider, dictador o cesar de un estado transversal constituido por el mismo. De alguna manera podría, tal vez, establecerse alguna analogía con el papado, en tanto que Veidt no va acceder al poder político por la vía convencional, a través de un Estado propiamente dicho, sino por un camino indirecto, en su caso el empresarial, lo que de paso pone en primer plano el dualismo entre sociedad política y sociedad civil, entendiendo a la empresa privada, igual que a la Iglesia, como representante ejemplar de la sociedad civil. No olvidemos que el primero en plantear este desdoblamiento del cuerpo social es justamente Agustín de Hipona en su Ciudad de Dios. Sus planes y programas, tomados a escala universal, o católica, deben interpretarse como los priopios de un lider que opera desde la plataforma de un imperio. No olvidemos que entre los diversos factores superestructurales que conforman sus planes figura la admiración y la competencia con Alejandro Magno. En este plano superestructural se puede establecer una cierta gerarquía que iría de la competencia más concreta, El comediante, a la competencia más genérica, superar los logros de Alejandro, a la competencia más abstracta, vencer al tiempo y dejar una huella indeleble e inmune al paso de las épocas. De alguna manera se puede interpretar que la base por la que se decide y desde la que quiere operar sus planes es su propio cuerpo y su propia inteligencia. Se deduce, entre otros elementos, del hecho de renunciar a los bienes heredados de su familia. Sin embargo a nivel estructural ya habría que agregar el imperio societario que monta en torno a su propia figura, y que le merece el reproche de Rorschar de prostitución. Cabría preguntarse si Veidt ejerce temporalmente el vigilantismo con la idea ya consciente de labrarse una plataforma mediatica desde la que materializar su plan. En caso de responder afirmativamente tendríamos que restar peso a la influencia que el punto de vista de El comediante ejerce sobre él.
En el nivel superestructural también es interesante explorar la distinción entre finis operantis y finis operis
viernes, 17 de abril de 2015
Las tres lecciones
Enlazando con los puntos de divergencia, sería interesante rastrear la influencia que provoca en el mundo las tres lecciones que imparte El comediante a lo largo de su vida, en su papel de cínico como simulador, como se muestra en el capitulo II:
La lección a Manhattan sobre su propia condición
La lección a Dan sobre la realidad del sueño americano
La lección a Veidt sobre la magnitud de los problemas políticos y sociales
Tampoco está de menos mirar las consecuencias de magisterios menores, como el que proporciona a Sally (en gran medida Laurie es el fruto carnal de la lección de género que el comediante ofrece a Espectro de Seda), o la confesión ante Moloch.
La lección a Manhattan sobre su propia condición
La lección a Dan sobre la realidad del sueño americano
La lección a Veidt sobre la magnitud de los problemas políticos y sociales
Tampoco está de menos mirar las consecuencias de magisterios menores, como el que proporciona a Sally (en gran medida Laurie es el fruto carnal de la lección de género que el comediante ofrece a Espectro de Seda), o la confesión ante Moloch.
Metáforas
Analizar las que se encuentran de forma más o menos explicita en la ficción, aquellas que señala Rafa Marín en W de Watchmen, y metáforas de tradición política que no estando planteadas de forma expllicita en el tebeo, pueden aplicarsele con naturalidad, sin necesidad de forzarlas.
Sociedad política como barco, gobernante como timonel, etc, etc.
Sociedad política como barco, gobernante como timonel, etc, etc.
Puntos Jonbar
En sentido estricto, acontecimientos que provocan divergencias con la realidad extradiegética. En un sentido relativo, adactado ad hoc para nuestras intenciones, acontecimientos centrales que decantan la acción interna o diegética, es decir puntos de inflexión. Acontecimientos tomados aquí en un sentido amplio, que junto a las acciones físicas incluyan a la palabra como modo de operar con la realidad.
En buena medida Watchmen puede ser leído como una conjunción de puntos jonbar dados a niveles y escalas diferentes que se encadenan, superponen e influencian formando una red compleja, en cierta medida en pugna. De fondo late muy conscientemente la pregunta que plantea Manhattan al final del capítulo III, ¿quién hace el mundo?
A) Punto Jonbar inicial: Aparece Justicia Encapuchada
Aunque marque la divergencia inicial (habría que rastrear exhaustivamente en busca de algún punto jonbar previo disimulado por el genio maligno de Moore y Gibson) su influencia es más bien relativa, quedando supeditada a factor propiciatorio de otros puntos de mayor alcance, como la aparición de El Comediante o de Veidt. Como punto de inflexión tendríamos la previa publicación de Superman. Podría establecerse la siguiente línea esquemática:
Aparición de Justicia encapuchada, formación una comunidad de vigilantes con El comediante incluido, toma de contacto de Veidt con los puntos de vista e ideas de El comediante, germinación y desarrollo del plan de unificación de la humanidad.
B) Punto jonbar paralelo: aparece el Dr. Manhattan
En tanto que no hay relación de causalidadad entre ambos puntos de divergencia, o al menos yo de momento no lo encuentro, puede establecerse este segundo punto como una influencia en paralelo que compite con el anterior. Habría que establecer la manera exacta en que ambos puntos se coordinan, porque aunque mantenga su autonomía en tanto a la génesis, lo cierto es que si que se cortan, intersectan e interactuan sobre el fondo común de una misma realidad. Podrían aventurarse tres formas de coordinar la existencia de Manhattan (punto B) con el plan de Veidt, que es la resultante principal del punto jonbar anterior, el surgimiento de una comunidad de aventureros (punto A):
-Absorción de B en A: Veidt integra la existencia de Manhattan en su plan y se sirve de él como una pieza más para su realización. Por ejemplo, desviar a Manhattan hacia Marte le sirve para acentuar la escalada de tensión entre bloques, extremar el miedo a una conflagración nuclear que ponga en solva la viabilidad de la especie humana y facilitar la aceptación psicologíca del punto de escape de la situación: la solidaridad polémica contra la amenaza exterior, la unión contra el enemigo común.
-Enfrentamiento entre las posiciones inconmensurables que representan A y B: Ambas posiciones no pueden ser reabsorvidas desde las coordenadas opuestas, de manera que se enfrentan por la neutralización del otro. En este sentido cabría decir que Manhattan fracasa en el intento de impedir el plan de Veidt y no le queda más opción que transigir con él.
-Absorción de A en B: Manhattan integra la existencia de aventureros en su propia visión de la realidad, tolerando aquellos acontecimientos que vayan en la dirección oportuna. Aquí Manhattan adoptaría frente a Veidt la posición que toma el diabólico capitan del navio negro frente al náufrago: le vale con representar una amenaza (la amenaza nuclear en el caso de Manhattan) para que "la termita más lista del mundo", en su intento de evitarla, acabe llevando a cabo lo que se desea que se realice. Manhattan, al que siempre se le ha acusado de indiferencia, indolencia y pasividad, se convertiría en una especie de motor inmovil aristotélico, aunque con una salvedad: él si conoce a los hombres, los contempla, los fiscalizas y de alguna manera es quien encauza sus acciones. Esta teoría puede resultar atractiva, pero tiene el inconveniente insuperable de no poder ser ni demostrada ni falsada. Sólo cabe postularla como hipótesis posible aunque improbable.
En buena medida Watchmen puede ser leído como una conjunción de puntos jonbar dados a niveles y escalas diferentes que se encadenan, superponen e influencian formando una red compleja, en cierta medida en pugna. De fondo late muy conscientemente la pregunta que plantea Manhattan al final del capítulo III, ¿quién hace el mundo?
A) Punto Jonbar inicial: Aparece Justicia Encapuchada
Aparición de Justicia encapuchada, formación una comunidad de vigilantes con El comediante incluido, toma de contacto de Veidt con los puntos de vista e ideas de El comediante, germinación y desarrollo del plan de unificación de la humanidad.
B) Punto jonbar paralelo: aparece el Dr. Manhattan
En tanto que no hay relación de causalidadad entre ambos puntos de divergencia, o al menos yo de momento no lo encuentro, puede establecerse este segundo punto como una influencia en paralelo que compite con el anterior. Habría que establecer la manera exacta en que ambos puntos se coordinan, porque aunque mantenga su autonomía en tanto a la génesis, lo cierto es que si que se cortan, intersectan e interactuan sobre el fondo común de una misma realidad. Podrían aventurarse tres formas de coordinar la existencia de Manhattan (punto B) con el plan de Veidt, que es la resultante principal del punto jonbar anterior, el surgimiento de una comunidad de aventureros (punto A):
-Absorción de B en A: Veidt integra la existencia de Manhattan en su plan y se sirve de él como una pieza más para su realización. Por ejemplo, desviar a Manhattan hacia Marte le sirve para acentuar la escalada de tensión entre bloques, extremar el miedo a una conflagración nuclear que ponga en solva la viabilidad de la especie humana y facilitar la aceptación psicologíca del punto de escape de la situación: la solidaridad polémica contra la amenaza exterior, la unión contra el enemigo común.
-Enfrentamiento entre las posiciones inconmensurables que representan A y B: Ambas posiciones no pueden ser reabsorvidas desde las coordenadas opuestas, de manera que se enfrentan por la neutralización del otro. En este sentido cabría decir que Manhattan fracasa en el intento de impedir el plan de Veidt y no le queda más opción que transigir con él.
-Absorción de A en B: Manhattan integra la existencia de aventureros en su propia visión de la realidad, tolerando aquellos acontecimientos que vayan en la dirección oportuna. Aquí Manhattan adoptaría frente a Veidt la posición que toma el diabólico capitan del navio negro frente al náufrago: le vale con representar una amenaza (la amenaza nuclear en el caso de Manhattan) para que "la termita más lista del mundo", en su intento de evitarla, acabe llevando a cabo lo que se desea que se realice. Manhattan, al que siempre se le ha acusado de indiferencia, indolencia y pasividad, se convertiría en una especie de motor inmovil aristotélico, aunque con una salvedad: él si conoce a los hombres, los contempla, los fiscalizas y de alguna manera es quien encauza sus acciones. Esta teoría puede resultar atractiva, pero tiene el inconveniente insuperable de no poder ser ni demostrada ni falsada. Sólo cabe postularla como hipótesis posible aunque improbable.
jueves, 16 de abril de 2015
Cínicos, escepticos e ingenuos
Cínicos en sentido clásico: vuelta a la condición natural; renuncia a los contenidos culturales de la vida, exhibición impúdica de las funciones corporales, naturales.
Cínicos como fingidores: Los que saben que la realidad social es esencialmente política y económica; normativa pero no ética, de modo que procuran guardar las formas y convenciones sociales, siempre con vistas a beneficiarse de los ingenuos. En gran medida podrían compararse con jugadores de poker en busca de incautos que no se han enterado que la vida social es una partida constante.
Cínicos como simuladores: Los que saben que la realidad social es esencialmente política y económica; normativa pero no ética, y lo muestran abiertamente para desenmascarar a los cínicos fingidores y proteger a los ingénuos. Saben que la vida social es en gran medida una partida de poker, aceptan jugar la partida en igualdad de condiciones contra quienes también lo saben, pero no toleran que los que lo saben abusen de quienes no lo saben. Cínico moralista, pensamiento crítico, actitud ética.
Escépticos: Entiendan cabalmente o no la esencia de la realidad social, la rechazan; prefieren eludirla sin participar del juego entre los distintos tipos de cínicos y los ingenuos.
Ingénuos: Creen que la sociedad se maneja esencialmente a través de principios éticos. Saben de la existencia de cínicos, pero los consideran desviaciones o perversiones que deben ser reencauzados mediante el ejemplo virtuoso. Como modo pedagógico estarán dispuestos a poner siempre la otra mejilla. Son las víctimas propicias para los cínicos como fingidores y la obligación moral de los cínicos como simuladores.
De fondo planea el problemas del conocimiento aplicado a la relación entre el sujeto y la realidad social y política: cada uno de nosotros conoce directamente apenas una porción muy pequeña del entramado total de la sociedad; al resto del mosaico se accede por narrativas indirectas, plagadas de imprecisiones, equivocos y falsedades, por no decir mentiras maliciosas. De la imagen global que nos formemos dependerá en gran medida nuestra forma de manejarnos dentro del eje circular del espacio antropológico, y también la etiqueta que se nos pueda adjudicar. De las multiples lecturas e interpretaciones que admite Watchmen, una de ellas podría ser precisamente la del análisis de la conducta de sus personajes según estas etiquetas, aceptando además que no tienen porqué darse en formas puras, sino que cada personaje puede representar una amalgama, en diversos grados, de cada uno de estos estilos.
Veidt: Ingenuo que tras su intercambio de puntos de vista con El Comediante se transforma en cínico fingidor. Cabe siempre la posibilidad de que todo responda a un plan de más largo recorrido de lo que en principio parece. No olvidemos que ya en la escuela Veidt opta por ocultar su inteligencia.
El Comediante: cínico fingidor con matices del cínico simulador (en el capítulo dos cada personaje recuerda cómo El Comediante, acentuando su cinismo, les abre los ojos a un aspecto de la realidad ante la cual se habían mantenido en actitud ingenua). Aprovecha el impulso de la sociedad para dar rienda suelta a sus instintos. Para meterse en grescas y seducir jovencitas se aventura como vigilante; para continuar con ello se aviene a reconvertirse en herramienta del gobierno.
Escépticos: ¿los hay en Watchmen? Me atrevería a decir que Sally, Laurie y Dan, tal vez Manhattan. Sally no tiene más objeto que conquistar la fama; su hija, ajena al deseo de popularidad se deja seducir al igual que Dan por la activida heróica como afrodisiaco. Manhattan por su parte está fuera de la realidad y tiene bastante con considerar las implicaciones de su nueva naturaleza.
Ingenuos: Rorschard, hasta cierto nivel. Tres revelaciones: Kitty Genovese, Blaise Roche y el plan de Veidt. Con cada trauma pierde una certeza en las que asentaba su ingenuidad.
El primer buho; ingenuo sano. Con el tiempo descubre las miserias de la vida urbana; también de la rural, la de los propios vigilantes, etc. De todas formas mantiene siempre un cierto optimismo hacia la vida social; al final muere de la forma más cruel posible, arrollado por unos tiempos que lo recuerdan pero no le reconocen su labor.
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