jueves, 16 de abril de 2015

Cínicos, escepticos e ingenuos

Cínicos en sentido clásico: vuelta a la condición natural; renuncia a los contenidos culturales de la vida, exhibición impúdica de las funciones corporales, naturales.

Cínicos como fingidores: Los que saben que la realidad social es esencialmente política y económica; normativa pero no ética, de modo que procuran guardar las formas y convenciones sociales, siempre con vistas a beneficiarse de los ingenuos. En gran medida podrían compararse con jugadores de poker en busca de incautos que no se han enterado que la vida social es una partida constante.

Cínicos como simuladores: Los que saben que la realidad social es esencialmente política  y económica; normativa pero no ética, y lo muestran abiertamente para desenmascarar a los cínicos fingidores y proteger a los ingénuos. Saben que la vida social es en gran medida una partida de poker, aceptan jugar la partida en igualdad de condiciones contra quienes también lo saben, pero no toleran que los que lo saben abusen de quienes no lo saben. Cínico moralista, pensamiento crítico, actitud ética.

Escépticos: Entiendan cabalmente o no la esencia de la realidad social, la rechazan; prefieren eludirla sin participar del juego entre los distintos tipos de cínicos y los ingenuos.

Ingénuos: Creen que la sociedad se maneja esencialmente a través de principios éticos. Saben de la existencia de cínicos, pero los consideran desviaciones o perversiones que deben ser reencauzados mediante el ejemplo virtuoso. Como modo pedagógico estarán dispuestos a poner siempre la otra mejilla. Son las víctimas propicias para los cínicos como fingidores y la obligación moral de los cínicos como simuladores.

De fondo planea el problemas del conocimiento aplicado a la relación entre el sujeto y la realidad social y política: cada uno de nosotros conoce directamente apenas una porción muy pequeña del entramado total de la sociedad; al resto del mosaico se accede por narrativas indirectas, plagadas de imprecisiones, equivocos y falsedades, por no decir mentiras maliciosas. De la imagen global que nos formemos dependerá en gran medida nuestra forma de manejarnos dentro del eje circular del espacio antropológico, y también la etiqueta que se nos pueda adjudicar. De las multiples lecturas e interpretaciones que admite Watchmen, una de ellas podría ser precisamente la del análisis de la conducta de sus personajes según estas etiquetas, aceptando además que no tienen porqué darse en formas puras, sino que cada personaje puede representar una amalgama, en diversos grados, de cada uno de estos estilos.

Veidt: Ingenuo que tras su intercambio de puntos de vista con  El Comediante se transforma en cínico fingidor. Cabe siempre la posibilidad de que todo responda a un plan de más largo recorrido de lo que en principio parece. No olvidemos que ya en la escuela Veidt opta por ocultar su inteligencia.

El Comediante: cínico fingidor con matices del cínico simulador (en el capítulo dos cada personaje recuerda cómo El Comediante, acentuando su cinismo, les abre los ojos a un aspecto de la realidad ante la cual se habían mantenido en actitud ingenua). Aprovecha el impulso de la sociedad para dar rienda suelta a sus instintos. Para meterse en grescas y seducir jovencitas se aventura como vigilante; para continuar con ello se aviene a reconvertirse en herramienta del gobierno.

Escépticos: ¿los hay en Watchmen? Me atrevería a decir que Sally, Laurie y Dan, tal vez Manhattan. Sally no tiene más objeto que conquistar la fama; su hija, ajena al deseo de popularidad se deja seducir al igual que Dan por la activida heróica como afrodisiaco. Manhattan por su parte está fuera de la realidad y tiene bastante con considerar las implicaciones de su nueva naturaleza.

Ingenuos: Rorschard, hasta cierto nivel. Tres revelaciones: Kitty Genovese, Blaise Roche y el plan de Veidt. Con cada trauma pierde una certeza en las que asentaba su ingenuidad.
El primer buho; ingenuo sano. Con el tiempo descubre las miserias de la vida urbana; también de la rural, la de los propios vigilantes, etc. De todas formas mantiene siempre un cierto optimismo hacia la vida social; al final muere de la forma más cruel posible, arrollado por unos tiempos que lo recuerdan pero no le reconocen su labor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario