domingo, 26 de abril de 2015

Villanos y héroes: Diodoro de Cronos

Lo verdaderamente interesante de Watchmen es que en una lectura estrictamente política de su trama, admite si no la supresión de la dimensión ética, sí su neutralización a esa escala. Moore nos ofrece una serie de personajes con sus propios planes e intereses, que influyen en el mundo en la medida en la que pueden hacerlo, y que en tanto estos planes personales chocan entre sí se enfrentan  mutuamente. No es posible en principio realizar una jerarquización de los planes personales en conflicto, pero si atendemos al resultado final de la trama, y acudimos al auxilio del Argumento victorioso, es decir, desde la perspectiva de un pasado perfecto, completo, que permite establecer la cadena causal de hechos y  juzgarla a la luz de sus resultados, podría otorgarsele el papel de héroe a quien pugna en favor de ese final, mientras que villano o villanos serían aquellos que luchan por evitarlo. Así Veidt pasa a ser efectivamente el héroe salvador, mientras Rorschar, por su insistencia en detener el plan, el principal villano. En este sentido, cabría preguntarse también el nivel de villanía de los demás personajes:

Dan: alto, ayuda hasta el final a Rorschar

El Comediante: es percibido como una amenaza importante, tanto que Veidt se molesta en elimnarlo con sus propias manos. En parte por revancha, antes ha recibido de él dos lecciones humillantes que ahora son saldadas; en parte porque el comediante, aunque ya envejecido, no es encargo que pueda realizar con éxito cualquiera. Sin embargo cuando toma conocimiento del plan de Veidt reacciona hundiéndose anímicamente, por lo que finalmente no es una amenaza real.

Dr. Manhattan: por su enorme poder es otra gran amenaza para el plan. La trama  cancerígena, larga, paciente, difícil y cara, está diseñada expresamente para librarse de él, lo que da idea del respeto que le guarda Vedit. Hay una frase de el comediante que me lleva a plantearme hasta que punto el Dr. Manhattan en el fondo nunca ha sido una amenaza para el plan de Veidt, sino más bien el verdadero cerebro en la sombra. A tenor de su poder casi ilimitado El comediante le acusa de ser responsable último de todo lo que sucede, al menos en su presencia, pues teniendo capacidad para evitar ciertas cosas, si esas cosas suceden es porque el lo ha tolerado, porque él ha querido que sucedieran. Sin embargo durante los capítulos 4 y 9, los centrados directa e indirectamente en él, se insiste en la idea de que él no es más que un títere que ve los hilos del tiempo, pero que no tiene capacidad para cambiar nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario